martes, 19 de marzo de 2013

TODOS LOS HOMBRES DEL PRESIDENTE



El nueve de agosto del año 1974, un cariacontecido Richard Nixon abandonaba la Casa Blanca, luego de presentar su dimisión y aceptar que la irrupción en las oficinas centrales del comité nacional del partido demócrata, dos años antes, habían sido mucho más que un simple robo.

Nixon, un presidente que se significó por sus excesos, su lenguaje grandilocuente y una marcada megalomanía -la cual se fue acentuando con el paso de los años- siempre negó que los “ladrones” detenidos por la policía como responsables de asaltar las oficinas demócratas en el edificio Watergate guardaran relación ninguna con el partido republicano, ni con la Casa Blanca.

No obstante, el descubrimiento de un talón por valor de $25000 dólares, el cual fue ingresado en la cuenta de uno de los detenidos, supuso el principio del fin, dado que aquel cheque provenía directamente del comité para la relección del presidente republicano y aquello no era una casualidad.

Partiendo del descubrimiento de aquel talón, dos jóvenes reporteros del Washington Post, Bob Woodward y Carl Bernstein, comenzaron a indagar cuál era la verdadera relación entre la Casa Blanca y el incidente de las oficinas demócratas en el edificio Watergate. Sus pesquisas desvelaron una suerte de conspiración presidencial que acabó con el presidente electo y buena parte de su equipo.

Woodward y Bernstein -ideológicamente separados, pero empeñados ambos en saber las verdaderas motivaciones e implicaciones de la Casa Blanca en todo aquel monumental enredo- debieron hacer frente no sólo a unos sistemas de documentaciones y búsqueda basados en herramientas que hoy nos parecen piezas de museo tanto por su complejidad como por su lentitud, sino con la presión de quienes estaban al tanto de lo que había sucedido en el edificio Watergate y no comulgaban con la idea de ver la verdad publicada en las páginas de un periódico.

Bob Woodward declaró durante una entrevista con el periodista de la cadena televisiva CCN Larry King, en el año 2008, que, a pesar de haberlo votado, cuando tuvo la certeza de que Richard Nixon estaba abusando de su poder y engañando al pueblo americano, no cesó hasta que logró que un personaje de tal calaña abandonara el despacho oval.

Al final, su tremendo empeño y la ayuda de un confidente conocido hasta el año 2005 como “Garganta profunda” –luego se supo que detrás del apodo se escondía quien en esos momentos era el número dos del FBI, W. Maark Felt- acabaron por demostrar que la implicación de Richard Nixon y su gabinete había sido mucho mayor de lo que se pensaba, situación que llevó al presidente a dimitir antes de ser formalmente imputado por la cámara de representantes. 

El escándalo del Watergate se cobró no sólo la figura del presidente electo de los Estados Unidos, sino a 48 de los 69 cargos imputados por dicho asunto.
Luego, el nuevo presidente, Gerald Ford perdonó a Nixon y lo exoneró de toda responsabilidad, una decisión que después le costó perder la campaña por la reelección frente a Jimmy Carter, tres años después.

Todos los hombres del presidente (All the president´s men) supone un lectura apasionante no solamente por el estilo casi detectivesco que destila en buena parte de sus páginas, sino porque demuestra que la prensa, el llamado “Cuarto poder”, puede cambiar nuestra sociedad y, en determinados momentos, librarnos de seres tan deleznables como lo fueran Richard Nixon y todos aquellos que promovieron y toleraron un incidente como el que sucedió en la oficina demócratas del edificio Watergate.

Es cierto que muchos conocieron dicha historia por su adaptación cinematográfica, dirigida en 1976 por Alan J. Pakula e interpretada por Robert Redford y Dustin Hoffman, dando la réplica a Woodward y Bernstein de una forma impecable.

Dada la realidad mediática y política que está viviendo nuestra sociedad, se me antoja un momento perfecto para revisar dicha película y leer, además, las 431 páginas de la versión literaria publicada por la editorial Inédita.  

TODOS LOS HOMBRES DEL PRESIDENTE
Carl Bernstein y Bob Woodward
Nº de páginas: 431 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: INÉDITA
Lengua: ESPAÑOL
ISBN: 9788496364387