lunes, 25 de enero de 2010

APOCALIPSIS Z

Autor: Manel Loureiro Dovalaz
Páginas: 196
Encuadernación en tapa blanda
ISBN: 9788493599300
Precio: 16€
Dolmen Editorial


El mito del No-Muerto o zombi es muy, muy antiguo. Son varias las culturas que, dentro de su mitología, retratan la personalidad de un muerto que regresa a la vida.
Sin embargo, el zombi contemporáneo bebe directamente de las fuentes cinematográficas, medio de expresión que lo ha popularizado dentro de nuestra sociedad.

El No-Muerto exportado a todo el mundo por el séptimo arte, a excepción de la película de Jacques Tourneur, I walked with a zombi (RKO Radio Pictures Inc. 1943), es un ser sediento de sangre y que recorre el mundo en busca de algo que comer. Solamente en las últimas incursiones del maestro George Romero, el zombi empieza a demostrar cierto comportamiento gregario, regresando a sus lugares de origen y mostrando una suerte de raciocinio, lastrado por su grotesca y descompuesta situación.
Puede que, por esa razón, se tenga la imagen de que, cualquier suceso de este estilo, empezaría y se desarrollaría en los Estados Unidos de América, en vez de en cualquier parte del mundo.

Cierto es que, en los últimos años, los zombis han llegado hasta el continente europeo, gracias a películas como 28 days later y 28 weeks later e, incluso, hasta la ciudad condal, gracias a REC y su secuela REC2.
Aun así, seguimos viendo a los zombis como un asunto lejano, muy lejano y que, raramente nos afectará.

Imagino que esa sensación de falsa seguridad, la misma que se desvaneció cuando comprobamos que los gestores económicos mundiales eran unos ineptos, es la que llevó al abogado y escritor Manel Loureiro a escribir una historia como Apocalipsis Z.
Loureiro ha declarado que su principal motivación para empezar a desarrollar una historia como esta, pensada en sus orígenes para ser leída en la red, fue sus ganas por escribir y dejar a un lado su vida profesional de leguleyo.

No obstante, queda claro, nada más empezar a leer su historia, que la intención del escritor, entonces nobel, era la de traernos a los zombis hasta nuestra misma puerta.
El protagonista, un abogado gallego como lo es el mismo autor, se levanta un día y se da cuenta de que todo el mundo se ha ido al traste. Es, en palabras del autor, la historia de un tipo normal, atrapado sin querer en una situación extraordinaria y aterradora, que trata de sobrevivir y encontrar un lugar en el mundo donde poder dormir sin tener que mantener un ojo abierto permanentemente.

Sin ninguna duda, este es el mayor acierto del relato de Loureiro, el sentimiento de que lo lees es real, que pudiera estar pasando y, de ser así, las cosas te irían mal, muy mal.
A partir de esa premisa, Loureiro va desgranando los pensamientos, de manera organizada o caótica, según la ocasión lo requiera del personaje, mezclando sus desvelos por mantener a salvo a Lúculo, su singular gato persa, mientras trata de no perder la cordura en un escenario que recuerda al esperpento de Valle Inclán pero sin necesidad de recurrir a ningún espejo.
El estilo de Loureiro es directo, sencillo, cotidiano, no exento de detalles y descripciones cuando éstas son necesarias pero sin caer en un exceso de información que le restaría frescura e inmediatez a la narración.
Quería hacer la historia lo más real posible, en la que el único elemento “irreal” fuese el hecho de que un día, de repente, los No-Muertos comienzan a caminar… puede que esa sea la clave del asunto.

Al final, la lectura de Apocalipsis Z se convierte en una lectura adictiva, tremendamente entretenida y que no deja de sorprender por su capacidad para convertir un tema propio de las películas de terror en un suceso que bien pudiera estar sucediendo en este preciso instante.

Lo más curioso de todo es que el sobresaliente trabajo del escritor, conocido por cerca de 700.000 internautas que visitaron su blog mundocadaver.livejournal.com –en donde se publicó, a partir del año 2006 esta historia, originalmente- y ahora por todos aquellos que han comprado la primera de sus novelas “físicas” –Dolmen Editorial va ya por la sexta edición-, haya llegado a los medios de comunicación de la comunidad Canaria a causa del “pleito insular”, tan podrido y nauseabundo como cualquier zombi que se precie.

Y esto tiene que ver con que, según cuenta la historia, el único lugar seguro donde poder refugiarse en nuestro país es, ¿a ver si lo adivinan?... las Islas Canarias. La idea no es mala; es mucho más fácil controlar los efectos de una epidemia como la que asola el mundo en un territorio insular que en el continente. Hasta ahí, nada que objetar.
Lo que no es de recibo es que, por mor de un pleito que ya huele a rancio, una novela como la Loureiro salga a la palestra y, encima lo haga como si quisiera instigar el mencionado pleito. Doctores tiene la iglesia y tarados los hay por doquier, siguiendo con la misma línea de pensamiento.

Sea como fuere, Apocalipsis Z es una lectura muy, muy recomendada, no sólo para los amantes del género y los incondicionales seguidores de Romero, sino para todos aquellos que quieran disfrutar con la lectura de una buena novela de terror, teñida de grandes dosis de humor, cierto suspense y la dosis justas de sorpresa y desasosiego.
El resto, nada tiene que ver con la obra de Loureiro y sus intenciones.

Las declaraciones del escritor Manel Loureiro están tomadas de una entrevista publicada en la web de la editorial Dolmen. La imagen de la portada © es propiedad de Dolmen Editorial 2007.

domingo, 17 de enero de 2010

ROSA DE JAPON

Autora: Rei Kimurarosajapon
Formato: Encuadernación en tapa blanda
Páginas: 256
Editorial: Ediciones B
ISBN-10 846664251X
ISBN-13 9788466642514
Año de publicación: 2009
Precio: 17€


Para la monolítica y conservadora sociedad japonesa de buena parte del siglo XX, el papel de la mujer en la sociedad estaba claramente dispuesto. Ama de casa, devota de su marido y siempre ocupando un papel secundario son, solamente, algunos esbozos de lo que suponía a una mujer vivir en dicha sociedad.

Las cosas no hubieran cambiado de no ser por el expansionismo conquistador que el Imperio del Sol Naciente comenzó a comienzos del siglo XX, cuyo máximo ejemplo fue el ataque a la base naval de Pearl Harbour, en diciembre de 1941.

La guerra contra los Estados Unidos de América terminó por derrumbar muchas de las creencias sobre las que se sustentaba la sociedad japonesa y consecuencia de todo aquello fue el cambio de papel de las mujeres en la nueva sociedad nacida tras la derrota frente a los Estados Unidos y el resto de las potencias aliadas.
El periodo bélico obligó a que las mujeres tomaran cierto partido en el desarrollo de la contienda, ocupando puestos de trabajo -vacantes ante la necesidad de reclutar varones para el frente- o formando parte de la legión de enfermeras que se ocuparon de atender a los millares de heridos que, cada día, regresaban a su país ante el empuje del gigante americano.

Como en cualquier otra contienda, su trabajo, rodeado de muerte y desolación, tratando de salvar a cuantos se pudiera, a pesar de las penosas condiciones a las que muchas de ellas debieron hacer frente, suele ser olvidado por quienes solamente disfrutan enumerando las victorias y derrotas de tal o cual guerra.
Y de no ser por su espíritu indomable y su empeño por servir a su país, esa misma hubiera sido la historia de Sayuri Miyamoto, enfermera en la ciudad de Tokio y que luego se convertiría en la única mujer que llegó a pilotar un avión en una misión suicida; es decir, la única mujer kamikaze de la historia.

Cómo y por qué Sayuri terminó formando parte de la última línea de defensa del imperio japonés frente al implacable avance de las fuerzas americanas, lideradas por el general Douglas Macarthur, se cuenta en las páginas del libro Rosa de Japón, escrito por Rei Kimura y publicado en nuestro país por Ediciones B.

Kimura, tras llevar un exhaustivo trabajo de documentación e investigación, logró dar con el paradero de la anciana Sayuri Miyamoto. Y gracias a esto, la anciana le contó su peripecia vital. Su batalla comenzó justo después de caer abatida por el fuego enemigo. Tras sobrevivir y ser rescatada por las fuerzas aliadas y, tras largos interrogatorios, Miyamoto fue devuelta a Japón, donde se le consideró una traidora –hacerse pasar por un hombre y luchar en el frente se consideró una afrenta que casi le cuesta la vida-. La conclusión final es que para no morir ante la intransigencia de los derrotados mandos japoneses, la joven debió renunciar a su antigua vida, a su familia, a su nombre y no volver a hablar de aquel “lamentable y bochornoso suceso” en todo lo que le quedara de vida.

El tiempo, el cambio de mentalidad y la búsqueda de la verdad por encima de los prejuicios y los preceptos caducos del Japón imperial terminaron por ser determinante para que otra mujer, la autora Rei Kimura, acabara por desentrañar el misterio que circulaba sobre una mujer piloto que llegó a volar como kamikaze, a pesar de su sexo.

Leer Rosa de Japón significa no sólo descubrir lo que la fuerza de voluntad de una persona puede llegar a lograr -a pesar de todas las adversidades- sino bucear por una sociedad, la japonesa, en una época tan convulsa como la de la segunda Guerra Mundial.

El libro es igualmente recomendable para quienes gustan de los relatos históricos como para quienes disfrutan con una narración teñida de pequeños detalles cotidianos y vivencias personales de la protagonista.