domingo, 26 de septiembre de 2010

DESOLACION

Autor: Acerina Cruz
Libro de 58 páginas
Editorial: Begin Book
Precio: 8 euros
ISBN: 978-84-937384-4-0


Enfrentarse a un libro de poesías es siempre un reto. Y lo es, entre otras muchas cosas, porque uno nunca sabe si las palabras que está leyendo tienen el mismo significado surgidas de la mente de quien ha escrito esos poemas.

Sin embargo, leer un libro de poesía es, también, un ejercicio de introspección, el cual debería estar recomendado para poder dejar atrás muchas de las neuras que el ser humano del siglo XXI atesora a lo largo del día.

Desolación, según cuenta la contraportada del libro, gira en torno al tiempo, el espacio, la soledad y el miedo al fracaso, aunque la sensación que me ha quedado después de leerlo va mucho más allá de los sustantivos usados en dicha frase. Es más, la sensación que te queda al leer poemas, tal y como Honradez -eso que llaman honradez es un acto introspectivo que entraña peligro, porque quienes en su rumbo de realidad decidieron una mañana perseguir los sueños que habían tenido mientras dormían, han dejado las nieves en agosto, los aviones flotando en el mar, una noticia de Argentina en un periódico local de Creta- o Haberes entonces cuando tengo ilusión por rescatar el amor que queda en una bandeja de fast food, a pesar de que hojas recién creadas se maten entre ellas al llegar dentro de mi conciencia- es, acaso, un momento de tranquilidad atrapado en la larga cadena de despropósitos que sujeta nuestra existencia cotidiana.

No dudo de que la autora, Acerina Cruz, pretendiera, precisamente, enfrentarse a la profunda soledad que una sociedad tan desquiciada como la nuestra hace desquiciar a las personas. Por eso, en sus poemas, la humanidad y la búsqueda de una ilusión que te mantenga a salvo de lo que ocurre a tu alrededor termina por ser más importante que la misma causa que los motivó en un primer momento. Un buen ejemplo de esto es el siguiente fragmento del poema Tocar: ahora fabrico con mi piel los barcos que eran de papel, los voy soltando en los bares y en las salas de espera, y cuando toco sin tocar mis manos abiertas se llenan de barcos del tiempo.

Quizás el único problema de leer un libro como Desolación es que, quien lo haga, debe asumir su parte de protagonismo y no ser un mero espectador pasivo, sin mayor relación con las palabras que discurren delante de sus ojos. Éste es un problema que se puede aplicar a la poesía en general y que, en nuestro actual mundo de best-sellers, tiene relegada a la poesía a un segundo plano, siendo ésta una de las disciplinas más antiguas de cuantas se conocen.

Desolación son solamente 55 páginas que bien merecen el esfuerzo de dejarse seducir por lo que su autora, Acerina Cruz, quiso contarnos mientras escribía los poemas que lo componen. Su contenido no es tan inocuo como muchas de las lecturas que se encuentran en las librerías, pero no por ello es menos recomendable.

Termino con las primeras cuatro frases del poema Corazonada: Relato sin terminar y medias lunas en el cuenco de desayuno, días pequeños contados en intersección desde todos los tiempos me han dejado, entre otras cosas, los estantes llenos de azúcar que derramaste fuera del último café que hiciste.

Para más información acerca del libro y la autora, www.cafedellibrolacomedia.com o www.beginbook.com

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