sábado, 1 de agosto de 2009

Entrevista con Juan Miguel de la Torre

Se cumplen ahora cinco años de la publicación de la novela. Por ello, portadarescato esta entrevista realizada tras la salida a la venta de este increíble y emocionante libro.

Juan Miguel de la Torre, autor de Las increíbles aventuras de Rex Stark y el Holocausto secreto me concede una entrevista en la sede de la editorial Devir España, editorial que publica este libro, para conocer más de cerca los detalles de su creación.

Es un libro muy sincero, en un país donde parece como que la gente trata de ocultar que le gusta el género fantástico, los comics, las novelas de aventuras, y tú no lo ocultas, sino que rindes homenaje a todo esto.

Yo ya estoy acostumbrado a dar explicaciones a gente que me pregunta ¿Cómo es que lees esto? Pues mira, sí, sirve para algo, como para escribir un libro después. Je, je. Sinceramente, yo veo que hay cierta tendencia entre la gente que escribe a pretender que lo que hace es arte. Me conformo con que sea artesanía.

Tiene unas reglas, como con todos los géneros hay unos lugares comunes, unas formas de tratar la historia, y luego está la cosa de hacerlo mejor o peor, de seguir más a unos clásicos o a otros, o intentar ser súper innovador,... Siempre he sido de la opinión de que no hay nada malo en avergonzarse de leer lo que aquí se ha llamado “literatura barata”. A mí me parece que es de lo mejorcito.

En el cine, que también me gusta mucho, yo empecé a ver películas de género, de serie B, de terror, las de artes marciales. En realidad, me parece que es lo que sustenta, lo que luego puede producir una o dos obras de arte de verdad. Es una industria y es una forma de hacer artesanía. Pasa igual que con los cuentos. ¿Cuántos hay que no son obras de literatura, pero sí que nos sirven para saber cómo se cuenta unas historia? De esta manera sabemos que hay un principio, un nudo y un desenlace. Que hay buenos y malos. Luego aparecen Peter Pan o el Mago de Oz, pero eso todo está escrito sobre algo.

¿Cómo se te ocurrió concebir vampiros, nazis, actor de cine que se mete a espía en una misma historia?

No es una amalgama. En realidad se ha ido fermentando a lo largo de muchos años. El núcleo de la historia, los vampiros, es una historia a la que había estado dándole vueltas en la cabeza seis o siete años: dar una interpretación de los vampiros distinta a las que hay, puesto que ¿cuántas veces se puede contar una historia de vampiros? ¿Y se le puede dar una vuelta de tuerca? Ahí hay una historia en si misma.

Por otro lado, cuando pienso en las novelas de aventuras, a mí me atraen mucho visualmente las portadas de las novelas pulp, que ya te hacen pensar en una época concreta, los años 40, 50. Yo tengo además una vena un poco masoquista. Me gusta mucho la historia. Entonces, cuando decidí hacer la novela con un aire pulp, y que tenía que estar ambientada en los años 40, pues pensé en las películas de Indiana Jones con los nazis, que son los malos perfectos: puedes hacerles todo lo que quieras que nadie se va a ofender. Empecé a investigar, para darle cierto aire de verosimilitud.

De lo que estoy muy satisfecho es que no se puede decir que la narración de los años 40 del libro la haya hecho un señor que vive en Barcelona en el siglo XXI, y sí que lo haya escrito alguien que vive en Nueva York, que conoce la ciudad y la época.

Es cierto. Das nombres de calles y uno se puede plantear si cogiste un mapa y fuiste siguiéndolo. ¿Lo hiciste así?

No uno, varios. Y luego detalles que estoy seguro que no los van a coger, a no ser que hayan vivido en Nueva York. Por ejemplo, yo sitúo el Madison Square Garden en la calle séptima, que es donde estaba en 1939. Ahora está en la calle octava. Para que te hagas una idea de lo masoquista que uno puede llegar a ser.

Pero eso es un trabajo inmenso de documentación...

Sí, a mi me interesa mucho la historia. Me enteré de un detalle, y tuve que cambiar varias veces la estructura prevista porque soy así. Hubiera sido mucho más fácil usar, por ejemplo, una organización que aparece al principio “las camisas plateadas”. Eso da una imagen enseguida de lo que es una organización fascista, solo por el nombre. Pero investigas y descubres muchas cosas más y te dejas llevar.

Claro que llega un momento que tienes que trazar una línea y decir basta. Hay homenajes a The Spirit, con las calles de Nueva York, a Doc Savage con el piso 86 del Empire State Building, y la compañía se llama Hidalgo, igual que la compañía con la que operaba el citado personaje. La imagen de los agentes del FBI son bastante estereotípicos, pero he aprovechado para meter a un personaje de la vida real, Ken Crosby, que murió en el 2004. Y los nazis son muy HIDRA, de los comics de Marvel.

Me encantó descubrir gracias a la Ley de Transparencia de los EEUU que el personaje de “Salvaje Bill” Donovan fue una persona de carne y hueso, un dechado de virtudes, el prototipo del caballero. Si me lo invento yo, nadie me creería.

Y en cuanto a los personajes más secundarios como Nora, Paddy, ¿en quién o en qué te inspiraste?

Si te tengo que ser sincero, el personaje de Nora es un tópico de la novela pulp o del comic, la chica del héroe. Tenía un poco en mente a la prometida de Paul Newman en Cortina rasgada. No sé por qué, el personaje empezó a crecer y a adquirir personalidad.

No había pensado darle a Nora esa relevancia, y sin embargo estoy muy contento de que haya salido tan rebelde, con tanto carácter. Me encantó. Me pasó lo mismo con otro personaje, con Patty, la enfermera que cuida a David durante su convalecencia. Para este personaje me había inspirado en pequeña leyendas sobre coristas de Hollywood.

Me empezó a gustar demasiado, y a crecer mucho, pero tuve que cortarla porque si no iba a finalizar con una historia distinta a lo que yo quería contar. El personaje de Vera es un personaje que lo descubres y sabes que tienes que usarlo, es muy sabroso.

¿Y Paddy?

Paddy era la figura paternal. Me imaginé al personaje de Nora como si fuera irlandés, y al intentar darle un background, recurres un poco a tópicos: la taberna irlandesa cantarina, con tíos grandes con ganas de pelea. Además así me permitía darle a Nora un pasado afectivo. Es otro personaje que fue creciendo.

Por desgracia tuve que cortar varias partes, y me hubiera gustado contar alguna que otra historia más con él, pero se me echaba el tiempo encima para presentar el manuscrito al concurso. Quizá se nota un poco la urgencia con la que quería terminar con él, pero se me echaba el tiempo encima.

¿Cómo te sientes después de haber recibido el premio, de ver tu primera obra publicada?

El premio, la verdad, fue una sorpresa. En mayo se cerró el plazo y se entregó en julio. Estuve dos meses muy nervioso. Yo sabía que entregaba algo a un concurso, en pocas palabras, que aquí te la juegas. Esta es la primera novela larga que hago. Antes me faltaba la disciplina y un incentivo para ponerme yo esa disciplina.

El premio era el objetivo. Cuando terminé me entró algo así como una depresión post-parto. Había oído hablar de ello, pero ahora sé que es cierto. Cuando terminas tu criatura y la pones en manos de otros ya no tienes control sobre ella. En la página web estaba puesta la fecha del fallo del jurado, pero no sé por qué no me enteré. Estaba muy angustiado, entré en una espiral, que, la verdad, me estaba comiendo las uñas.

Un día recibo una llamada para decirme que he quedado entre los tres finalistas. Solo aquello ya fue una tremenda alegría. Cuando me presenté donde se entregó el premio, que encima llegué tarde, respiré y oí que la novela finalista era “Las increíbles aventu...” y ya no oí nada más. Me entró un poco de hiperventilación, la verdad es que me puse bastante nervioso.

Después de aquello, cuando lo asumes, me gustó ver el libro publicado en mis manos. Tengo que decir que la editorial ha hecho un gran trabajo con la portada, es como yo creo que se debería haber hecho. Y estoy muy contento.

Me sorprende y me parece un homenaje muy bonito y muy bien hecho que en España no es normal, y has demostrado que uno puede tener esos referentes y no por ello dejar de ser exhaustivo, riguroso y profesional.

Muchas gracias. Es un gran elogio. Yo tengo mis propias ideas sobre ello. Digo abiertamente que leo comics, y hago proselitismo siempre.

¿Te has planteado que tu libro se traduzca a otros idiomas? Podría estar muy bien.

Ahora mismo no lo sé. He mandado el manuscrito a una compañía estadounidense, y estoy pendiente de respuestas.

Tu libro es muy cinematográfico. ¿Has pensado en una película basada en tu libro?

Estaría genial, y yo encantado de la vida. Es verdad que es bastante cinematográfico, pero hay partes en las que yo me corté un poco para que se viera un estilo más literario.
Hay muchos guiños a los comics, muchos datos históricos, pero si no los coges, o si te interesa más una cosa que otra no tienes impedimentos para seguir la lectura.


¿Vas a presentarte a más concursos?

Sí, estoy preparando otra cosa basada en Cosecha Roja de Dashiell Hammett. Creo que se debería hacer alguna adaptación de esta obra cada año, es genial. 

Muchísimas gracias por tu tiempo, y espero ver muchas más criaturas tuyas en las estanterías de las librerías.

Encantado de haberte conocido.

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