lunes, 27 de abril de 2009

BECKY ESPERA UN BEBE

Sophie Kinsellabecky
Págínas: 352
Precio: 15€
Editorial: Salamandra


Si ya eres amigo de Becky Brandon, sabrás perfectamente bien que la sin par heroína de Sophie Kinsella ya es toda una mujer, con marido, un trabajo, pocas deudas –qué bien te han venido los años, Becky- y, ahora, con barriga.

Sí, nuestra amiga va a ser mamá, y ¿qué mejor ocasión que ésa para ir de compras? Porque, por supuesto, el bebé de Becky tiene que ser el mejor vestido, el mejor equipado, el que tenga los accesorios más chulos, la casa más elegante y en el mejor sitio de Londres,… En resumidas cuentas, el bebé tiene que tenerlo todo, todo lo que se pueda comprar. ¿O deberíamos decir la bebé?

Es que, Becky aún no sabe si es un niño o una niña, con lo que eso implica a la hora de prepararse para la llegada del nuevo miembro a la familia. ¿Entonces debería comprar la canastilla en rosa, o en azul? ¿Y no será mejor comprar la ropa en tonos neutros, como beige? No, beige no, que no es elegante, mejor crema, o marfil. Y los zapatitos a juego, con los baberos, para que no le falte de nada.

Lo mejor del caso es que, aunque Becky se encuentre pletórica por su estado, su vida, tal y como ya es habitual, no está pasando por sus mejores momentos.

Para empezar, la tienda de ropas en la que trabaja está a punto de cerrar, dado que las moscas que pululan por ahí –porque de clientes, ni hablamos- no se dejan dinero. Luke, su guapísimo e inteligente marido, está ocupadísimo y no tiene tiempo para ir de compras con ella. Su hermana, Jess, está empeñada en que le haga al bebé ropa con sacos de papas y pañales ecológicos con lino, dado que se supone que Becky ha visto la luz y ya no es una loca consumista (ejem…).

Y para rematar la faena, se acaba de enterar que hay una ginecóloga magnífica, que es la que se encarga de las famosas embarazadas, pero Becky va al ginecólogo familiar, a ver a un aburrido señor que no trata con gente famosa. La vida es injusta, muy injusta.

¡Con lo bien que estaría ella rodeada de famosas, de ésas que salen en Vogue y en otras revistas! Seguro que, después de que nazca el bebé, la invitarían a tomar el té con sus respectivos retoños, porque se habrían hecho grandes amigas, ¡y entonces ella también saldría en las revistas! Becky lo tiene todo planeado, ahora lo único que le falta es conseguir entrar en ese ámbito de estrellas rutilantes. Y para ello tiene que conseguir, a toda costa, que esa ginecóloga sea su nueva médico.

Sin embargo, tal y como dice el refrán, hay que tener cuidado con lo que se desea, porque puede llegarse a cumplir. ¿Será oro todo lo que reluce una vez llega a su ansiado destino?

Para saber más acerca de las aventuras de Becky Brandon no dudes en sumergirte entre las páginas de este libro, y en la de sus aventuras anteriores –si aún no has tenido el placer de conocer a este magnífico personaje-.

Eso sí, hazlo con escafandra, porque te auguro que no podrás despegarte de sus hilarantes y magníficas páginas.Si ya eres amigo de Becky Brandon, sabrás perfectamente bien que la sin par heroína de Sophie Kinsella ya es toda una mujer, con marido, un trabajo, pocas deudas –qué bien te han venido los años, Becky- y, ahora, con barriga.

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